18 de febrer 2019

DEPREDADOR NATURAL DE LA VELUTINA


Los investigadores llevan años esperando dar con un método eficaz y natural para combatir la avispa asiática sin dañar a otras especies. José Manuel Fernández participa en una investigación que trata de averiguar si una especie de ave rapaz se alimenta mayoritariamente de velutina.


José Manuel Fernández es ornitólogo y forma parte de un equipo de investigación de la Universidad de Alcalá de Henares, del departamento de Ecología que dirige Salvador Rebollo. Los dos son de Marín, y desde el 2004 están realizando proyectos de investigación en O Salnés y O Morrazo. El último de ellos trata de determinar si el abejero europeo, un ave rapaz, es un depredador natural de la velutina, un hallazgo que sería importante para conseguir un mecanismo de control natural de la avispa asiática que no afecte a otras especies, como sí ocurre con los cebos actuales, en los que sí resultan atrapados otros insectos. Los primeros resultados de este estudio se presentaron hace unos días en unas jornadas organizadas por la Asociación Galega de Apicultura en Arzúa.
-¿En qué consiste la investigación?
- Nuestras investigaciones, financiadas fundamentalmente por el Ministerio de Ciencia y Tecnología y el Ministerio de Economía y Competitividad, tratan sobre todo de saber qué servicios prestan las aves para el medio ambiente. A raíz de esto surgió el tema de la velutina, por la inquietud social que se vivía por aquí. Sabíamos que había un ave, el abejero europeo, que se alimentaba de himenópteros, sobre todo de avispas. Se nos ocurrió que seguramente esta ave estaría consumiendo la avispa asiática. Entonces, lo que hicimos este año fue detectar los nidos de esta ave, el abejero europeo, subir, colocarles cámaras y un sensor de movimiento, de manera que cada vez que se movía una cría o llegaba un adulto, sacaba una foto cada treinta o cuarenta segundos. Este método ya lo hemos usado en estas mismas zonas con otras especies para saber qué comían, y son métodos que no producen ningún altercado ni daño en la reproducción de estas aves.
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