ORIGEN DE LAS ABEJAS

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Las abejas son esencialmente avispas que abandonaron la depredación a favor del proveer la colonia de miel y polen. Estas avispas eran capaces de ingerir néctar y recoger polen y fue hace aproximadamente unos 100 millones de años cuando comenzaron a bifurcarse de las verdaderas avispas predadoras.
 
El primer fósil en el que se aprecian estructuras propias de la recolección de polen y de su transporte al nido está datado en unos 40 millones de años, siendo la ancha pata trasera y los pelos plumosos las dos estructuras más características de estos predecesores de las abejas.
 
Existen evidencias de que todas las abejas pertenecen a la super-familia Apoidea. El numero total de especies vivientes en este grupo es de alrededor de 20.000 divididos en 700 géneros y 10 ó 11 familias. Ningún otro grupo de Himenópteros con aguijón tiene esta diversidad de especies. 
 
En base a las similitudes morfológicas, se cree que las abejas melíferas evolucionaron de avispas de la super-familia Sfecoidea. Las `primeras abejas aparentan haber surgido en el paleocontinente Gondwana. La diferencia de los Sfecoides parece haber ocurrido en la parte alta del Cretáceo, época del aparecimiento de las plantas angiospermas. El comportamiento social se desarrollo durante el Terciario de la época Cenozoica. Las abejas melíferas evolucionaron en el Viejo Mundo para el Oligoceno de la época Cuaternaria y con mucha probabilidad llegaron al eu-socialismo antes de finalizar dicha época.
 
Tanto la aparición como la progresiva evolución de todos los grupos de abejas recolectoras de polen y néctar va ligada estrechamente a la aparición de las plantas con flores sobre la Tierra y a su progresión hasta constituirse en la vegetación dominante del planeta. Así se entiende que las abejas tengan aptitudes especiales para reconocer los olores, formas y colores de las flores y que éstas ofrezcan recompensas en forma de néctar y polen.

Fuente: UNAD