EN EEUU DESCIENDEN LAS PÉRDIDAS INVERNALES DE ABEJAS PERO AUMENTAN LAS DE VERANO

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Las pérdidas de colonias de abejas melíferas llegaron a un 23,1% en el invierno de la campaña 2014-2015, pero las pérdidas de verano (27,4%) superaron por primera vez las cifra de invierno, por lo que las pérdidas anuales llegaron a 42,1%, según los resultados preliminares de la encuesta anual llevada a cabo por Bee Informed Partnership. el USDA y Apiary Inspectors of America.
 

Las pérdidas de invierno han ido a la baja, reduciéndose en unos 0,6 puntos porcentuales con respecto a las del invierno 2013-2014 y en 7,4 puntos con respecto a 2012-13. La campaña 2014-15 ha sido el segundo año consecutivo en el que las pérdidas de invierno han sido notablemente inferiores a las pérdidas invernales de los últimos 9 años.

A diferencia de las pérdidas de invierno, las de verano han ido al alza: 19,8% en 2013-14. En consecuencia, se han incrementado las pérdidas anuales, pasando de 34,2% en 2013-14 a 42,1% en 2014-15.

Alrededor de dos tercios de los apicultores que respondieron a la encuesta, informaron de pérdidas mayores al 18,7%, nivel máximo que se considera que económicamente aceptable.

En la UE, la evolución de la mortalidad de las abejas muestra datos más favorables, según el informe final del proyecto EPILOBEE 2012-2014, en el que han participado 17 países y que se ha llevado a cabo por el Laboratorio de Referencia de sanidad apícola de la UE. Los resultados muestran un importe descenso en la tasa de mortalidad entre los inviernos 2013 y 2014. Si bien estos resultados son positivos, deberían ser tomados con precaución y serían necesaria una mayor investigación, apunta el informe.

En el invierno 2012-13, la tasa de mortalidad oscilaba entre el 3,2% de Estonia hasta el 32% de Bélgica. En la mayor parte de los principales países productores (España, Francia, Alemania, Polonia, Portugal), la mortalidad oscilaba entre un 10-16%. Concretamente en España, la mortalidad fue de 10,2%. Destacar que en otros dos grandes productores, Italia y Grecia, la mortalidad era inferior, de un 5,5% y un 6,5%, respectivamente.

Un año después, en el invierno 2013-14, la tasa de mortalidad se redujo en la mayor parte de los países y se acortó la amplitud del intervalo entre las tasas, oscilando entre un 3,2% de Estonia y el 15,4% de Suecia.


Informa: Mercè Soler