04 de juny 2013

ABEJAS MUTANTES PARA RESISTIR EL INVIERNO

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 Alamy / Legion Media

El centro de educación superior informó que la pequeña empresa innovadora SRL “ApiMaster”, creada sobre la base de la Universidad estatal de Tomsk (TGU), se ocupará de la cría de abejas que aguanten bien el invierno y que se hayan adaptado bien a las duras condiciones climáticas de Siberia.  

En el centro destacan que gracias a este proyecto se conseguirá hacer renacer la apicultura en la región. Según los científicos, la región de Tomsk es una zona muy acertada para la obtención de miel de bosque, una de las más apreciadas. 


Abejas-mutantes 
Uno de los fundadores de la empresa, el director del centro científico-práctico “Apis” TGU, Yuri Pogorelov, explicó a RIA Novosti que en la Federación de Rusia se necesitan con urgencia familias fuertes de abejas, por territorios.

“Convencionalmente las abejas están divididas en razas: la rusa central, la de los Cárpatos, la italiana, la caucásica y otras. Aquí tenemos mutantes, ya que vienen de alejadas regiones y trajeron enfermedades”, explicó Pogorelov. 

Según él es importante que los científicos críen un tipo de abeja que “no sea rabiosa, que aguante bien las rigurosas condiciones climatológicas de Siberia, y que prepare alimento para el apicultor y también para ellas”. 

“Es importante entender que el hombre no tiene que domesticar a las abejas. Nosotros nos adaptamos a ellas, y no a la inversa. Además, el hombre no ha criado ninguna raza específica”, señaló el especialista. 

Selección de familias 
Según Pogorelov, los científicos planean examinar atentamente las diferentes razas. En primer lugar la de Rusia central, ya que es la que está más adaptada a las rigurosas condiciones del largo invierno siberiano.

“Observaremos su comportamiento, como hibernan. En el colmenar observaremos qué familia se ha portado bien durante el abejeo, y cuál ha producido pocos enjambres. El material inicial para el análisis y para la reproducción lo cogeremos de la familia que tenga unos buenos indicadores desde el principio. Gracias al análisis molecular y genético, y al estudio del exterior de las abejas corregiremos el trabajo de selección. 

En el año 1903 la Universidad imperial de Tomsk (la actual TGU) empezó a criar su propio colmenar. En la actualidad hay dos colmenares de estudio que dependen de la universidad. El primero es semi-industrial, tiene 70 familias de abejas y se encuentra en el pueblo de Liazguino, cerca de Tomsk; el segundo se encuentra en el terreno de experimentos del Jardín botánico de la TGU. 

Informa: Higini Trilles 

Artículo publicado originalmente en RIA Novosti.