EL PODER DE LA BAYER

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Ha sido un acuerdo entre la EPA (Environmental Protection Agency = Agencia de EE.UU. para el Medio Ambiente) y la compañía agroquímica Bayer CropScience, el que ha permitido a los EE.UU. autorizar el uso de la clotianidina. Esta sustancia es un insecticida de la familia de los neonicotinoides, contaminantes sistemáticos de plantas y medio ambiente y con efectos tóxicos dramáticos para las abejas, al igual que para muchos otros seres vivos.

Una nota interna de la EPA, publicada por Wikileaks, nos confirma que la EPA ha ignorado los consejos y las advertencias de sus propios científicos, en connivencia abierta con Bayer, para permitir el uso ilegal de la clotianidina. Esta molécula permitió al gigante de la química alcanzar ventas de hasta € 183 millones de euros, (unos 262 millones de dólares EE.UU.) en el 2009.

La historia comienzó en el 2003 ... En los EE.UU., la clotianidina es ampliamente utilizada desde ese año para la "protección" de las semillas de maíz, el cultivo más importante en este país, con 88 millones de hectáreas sembradas.

La disminución de las abejas es, sin duda, un fenómeno complejo determinado por diferentes causas. Entre ellas, el uso creciente de pesticidas, en particular los insecticidas neonicotinoides (derivados de la nicotina), se ha convertido en un elemento clave, cuya importancia es cada vez más evidente.

Los neonicotinoides son, de hecho, un factor relativamente nuevo en el ecosistema. Desde 1990 el uso de estos insecticidas sistémicos es cada vez mayor, incluso llegando a tomar una posición dominante en el mercado de los plaguicidas. En los años siguientes a la llegada al mercado de los insecticidas sistémicos neurotóxicos comenzó y aumentó gradualmente la disminución de las abejas.

Los cultivos tratados con clotianidina en los Estados Unidos son en general: colza, soja, remolacha azucarera, girasol, maíz y trigo. Recientemente, Bayer también ha presentado a la EPA una solicitud de registro para su uso en semillas de algodón y mostaza.

El documento publicado por Wikileaks muestra que, tras una re-evaluación realizada por los científicos de la EPA, se han rechazado recientemente las conclusiones de un estudio realizado por Bayer sobre los efectos tóxicos sobre las abejas. Dicho estudio fue parte del dossier presentado por la firma para obtener el registro de la clotianidina. En su informe, los científicos expresaron su preocupación, diciendo que los riesgos planteados por la clotianidina pueden comprometer seriamente la supervivencia de las abejas.

Para comprender mejor la relevancia de este informe publicado por Wikileaks, basta con entender cómo un insecticida conocido por su toxicidad para las abejas ha podido ser distribuido libremente en una zona agrícola tan vasta e importante como los Estados Unidos.

La EPA (Agencia estadounidense para la Protección del medio ambiente) es conocida por haber expresado en numerosas ocasiones decisiones a favor de la industria Fito-química, a pesar de contradecir a sus propios científicos. Sin embargo, hasta ahora no se había visto una historia tan obscura. La organización de protección del medio ambiente estadounidense PANNA ha publicado un resumen a partir del cual se puede reconstruir la cronología de esta historia.

La sórdida historia comenzó en el 2003, cuando Bayer presentó la primera solicitud de registro de la clotianidina.

En febrero del 2003, la División EFED de la EPA denegó su inscripción dado que se necesitaban más estudios para excluir posibles daños sobre las abejas.

En su informe, la EFED explicó su decisión:
"La posibilidad de exposición de los polinizadores ajenos al objetivo - las abejas, por ejemplo - a tóxicos como consecuencia de la dispersión de residuos de clotianidina en el tratamiento de semillas (maíz y colza) ha llevado a la EFED a exigir pruebas de campo para evaluar la posible exposición crónica de larvas de abejas y reinas. Para evaluar correctamente la posibilidad de los efectos tóxicos, un amplio estudio sobre el ciclo vital de las abejas obreras (aproximadamente 63 días) debe ser realizado, así como una evaluación de la exposición de las reinas."

Pero en abril del 2003, dos meses más tarde, la EPA cambió de repente su "opinión científica": "Después de una nueva revisión, la agencia decide otorgar a la clotianidina una "aprobación condicional". Dicha autorización otorgaba a Bayer la libertad de vender y utilizar la clotianidina para el tratamiento de semillas a condición de que Bayer proporcionara un estudio adicional sobre el ciclo vital de las abejas. Los científicos reiteraron sus preocupaciones, calificando a la clotianidina como "persistente”, “tóxico para las abejas" y recalcando "la presencia potencial (de la clotianidina) en el polen y el néctar de la floración de los cultivos”.

En marzo del 2004, Bayer solicitó una prórroga para completar el estudio del ciclo vital de las abejas.
El 11 de marzo del 2004, una decisión de la EPA otorgó a la empresa Fito-química dicha prórroga hasta mayo del 2005 para completar los estudios científicos.

Pero la EPA aún dio más concesiones a Bayer: la agencia estuvo de acuerdo en que el estudio se llevara a cabo en cultivos de colza en Canadá, en lugar de maíz en los Estados Unidos.

La "justificación" de la EPA fue la siguiente: "La colza es importante para las abejas y en este cultivo las abejas están expuestas tanto al polen como al néctar. Sinembargo en el maíz, sólo el polen es atractivo para ellas."

En este sentido, varios científicos y apicultores contestaron, con razón, que:
1. El maíz produce mucho mas polen que la colza.
2. El polen de maíz es mucho más atractivo para las abejas.
3. La colza es un cultivo menor en los Estados Unidos, mientras que el maíz es el cultivo más trascendente.

Más adelante, en agosto del 2007, Bayer finalmente proporcionó su estudio.
En noviembre del 2007, la EPA dijo que el estudio era "científicamente válido" porque "cumple los requisitos de los ensayos de toxicidad para las abejas en campo."

Sin embargo, la EPA se negó en varias ocasiones a la publicación de dicho documento. La asociación de protección del medio ambiente, NRDC, solicitó una copia recurriendo a procedimientos legales para obtenerla (apoyándose en el “Freedom of Information Act”, que es el equivalente a nuestro “derecho de acceso a la información en materia de medio ambiente” (directiva 2003/4/CEE)). La EPA se negó, pero gracias a la demanda judicial presentada, la NRDC consiguió finalmente obtener el documento.

El estudio de Bayer, llevado a cabo por la Universidad canadiense de Guelph, es científicamente hablando una payasada. Es una proposición indecente, tanto por la metodología propuesta como por la forma en que se llevó a cabo.

Este estudio comparaba la salud de las colmenas situadas en el centro de un campo sembrado con semillas tratadas con clotianidina con la de los campos “control” no tratados. Las colmenas habían sido colocadas en campos de sólo 2,5 hectáreas, con una distancia máxima de 1 kilómetro entre el campo tratado y el campo control no tratado.

En esencia, las colmenas "estudiadas" y "comparativas" pudieron visitar los dos campos al mismo tiempo, dado que las abejas cosechan en un radio de 3 kilómetros a la redonda (un área de al menos 3.600 hectáreas). Incluso con mayor probabilidad, fueron capaces de evitar la recolección de las flores tratadas con insecticida. Por lo tanto, no es sorprendente que los investigadores encontraran "ninguna diferencia en la mortalidad y la longevidad de las abejas obreras y el desarrollo de la cría, durante el estudio”.

De este modo, Bayer ha continuado la venta de clotianidina, con un permiso "provisional" hasta el 22 de abril 2010, día en que la EPA concedió la autorización definitiva. Tom Theobald, un apicultor que ha perdido numerosas colmenas, ha recibido de la EPA la siguiente respuesta a su pregunta sobre la vigente autorización de esta sustancia (video de Tom Theobald en inglés):
"La clotianidina ha recibido la aprobación incondicional para su uso en el tratamiento de semillas de maíz y colza el 22 de abril 2010. La EPA ha proporcionado una nueva autorización, [pero] no hay ningún documento que apruebe la enmienda para permitir la aprobación definitiva a partir de la condicional. Esta es una decisión en virtud de la gestión de riesgos, basada en el cumplimiento de los requisitos de datos y la aceptación o aprobación de los datos revisados. "

Por tanto, la EPA ha concedido la aprobación a Bayer, sin una justificación.
El documento de los científicos de la EPA "filtrado" por Wikileaks con fecha 2 de noviembre 2010 -tres semanas antes de la respuesta de la EPA a Theobald- es un memorando en el que los investigadores hablan sobre la solicitud de Bayer para ampliar la autorización del uso de la clotianidina sobre el algodón y la mostaza. En el memorando, los científicos de la EPA expresaron su grave preocupación por el riesgo significativo que el uso de clotianidina puede plantear a los insectos ajenos al objetivo.

"Perteneciendo a la familia de los neonicotinoides, la clotianidina es un insecticida persistente y sistémico. Estudios de toxicidad aguda realizados en abejas muestran que la clotianidina es altamente tóxico por contacto o por vía oral. Aunque la EFED no hace la evaluación de riesgos en los insectos ajenos al objetivo, la información de las pruebas estándar y los estudios de campo, así como otros incidentes de otros insecticidas neonicotinoides (por ejemplo, el imidacloprid) sugieren un riesgo potencial de toxicidad a largo plazo para las abejas y otros insectos beneficiosos." Los dos investigadores de la EPA invalidan completamente -de forma merecida- el estudio financiado por Bayer. Ellos escriben: "Un estudio de campo previo evaluó los efectos de la clotianidina considerando todos los parámetros de la colmena, y el principio activo ha sido clasificado como aceptable. Sin embargo, tras una amplia evaluación, a la luz de la  nueva información disponible se han identificado deficiencias, por lo que se necesitan estudios adicionales. El presente estudio no responde a la directriz 850.3040, y un estudio de campo suplementario es necesario para evaluar los efectos en las abejas como consecuencia de la contaminación con clotianidina, de polen y néctar. "

Los investigadores de la EPA proporcionaron, por tanto, una opinión experta que descalificaba el estudio en base al cual se aprobó el registro de la molécula para su uso en el maíz.

Pero a pesar del escándalo, la EPA dijo que no tenía intención de cambiar su decisión sobre la autorización de la molécula que mataba eficazmente a insectos ajenos a su objetivo.

La propia EPA incluso ha defendido la validez del estudio "científico" de Bayer, en contradicción con sus propios investigadores, y al mismo tiempo, ha minimizado la importancia del estudio presentado para la autorización.

Por su parte, Bayer, expresó en un comunicado de prensa una mentira descarada "la clotianidina es el tratamiento de semillas de maíz líder en los EE.UU. y ha sido ampliamente utilizado por más de seis años sin incidentes para las abejas." Estaría bien saber como Bayer puede explicar cómo ella misma ha tenido que admitir que, debido a la clotianidina, dos tercios de las abejas se han perdido en la región de Baden-Württemberg en Alemania. No es comprensible cómo Bayer ha sido capaz de "olvidar" que debido a sus dañinos efectos para las abejas, la molécula ha sido prohibida en varios países europeos.

El entomólogo James Frazier de la Universidad de Penn State, dijo: "Si el estudio de Bayer es la referencia para la aprobación de la EPA de la clotianidina, dicha autorización no tiene ninguna base científica". Asimismo pidió a la EPA retirar la autorización en consecuencia, con el fin de evitar riesgos innecesarios para nuestro ecosistema - como ya hicieron los gobiernos de Alemania, Francia, Italia y Eslovenia.

Una vez descubierta toda esta historia, el Consejo Consultivo Nacional de la Abeja Melifera (National Honeybee Advisory Board), la Federación Estadounidense de Apicultores, la Asociación Americana de la producción de miel, Beyond Pesticides, Pesticide Action Network North America, y el Centro de la Diversidad Biológica han solicitado a la EPA tomar medidas de emergencia para dejar de usar este producto químico tóxico.
 
7 de enero 2011 Italia Novi Ligure